Por una sociedad más ética y un mundo más positivo

Amaya Velázquez

Amaya Velázquez

Durante este Mundial de fútbol hemos visto con admiración como el respeto al contrario puede ir unido a la alegría y al entusiasmo en el deporte. Las aficiones de Japón y Senegal han mostrado que se puede disfrutar de un partido y ser un ejemplo de comportamiento cívico, tanto durante el partido como al finalizar el juego.

Los seguidores de las selecciones japonesa y senegalesa, tras finalizar el encuentro, se pusieron manos a la obra para dejar las gradas como estaban antes de su llegada. Bolsas de basura se fueron llenando de restos y desperdicios tirados en el suelo o bajo las gradas. Hombres, mujeres y niños dieron una lección de compromiso con el medio ambiente, de civismo para todos los seguidores de este deporte multitudinario.

"Que todos los niños reciban una comida diaria en el colegio". Este es el objetivo principal de la asociación Mary´s Meals. Magnus MacFarlane-Barrow autor e impulsor del proyecto visitó España en junio pasado presentando su libro "El cobertizo que alimentó a un millón de niños". Es en ese cobertizo escocés donde tiene el centro de operaciones, donde facilita que las comunidades en contacto con la organización sean capaces de producir una comida para niño. Y lo que es también importante, que esos niños puedan estar escolarizados.  

https://www.larazon.es/cultura/el-hombre-que-da-de-comer-a-mas-de-un-millon-de-ninos-NC14348533

La top model alemana, Toni Garrn, se ha lanzado al mundo del diseño de la mano de Closed  y al mundo de las ONGs porque el fin del proyecto de diseño es financiar becas para que 100 alumnas obtengan el título de maestra en Burkina Faso.

La modelo ha diseñado, en colaboración con la marca Closeduna pequeña colección de prendas cuyas ventas irán destinadas a paliar las carencias educativas de algunas regiones de África. 

La ONG Dream Nepal procura residencia, educación y amor a niños que nacidos en prisión solo han vivido entre rejas. En Nepal los hijos de los presidiarios cargan un karma maldito y por eso nadie les quiere. Dream Nepal, fundada y mantenida con el esfuerzo de Marina Portabella, Laura Recoder y Javier Hinijosa es ahora un hogar feliz que se ofrece los niños descartados de la sociedad nepalí.

Son los alumnos los que hacen creer en la educación y en el respeto. Esto es lo que han demostrado los alumnos de Bruno Rafael de Paiva en Brasil. Hicieron una rifa para regalar los beneficios a su profesor que llevaba dos meses sin cobrar, y que así pudiera subsistir mientras le llegaba el sueldo. Cuatrocientos reales brasileños, unos 95 euros al cambio, fue lo reunido

http://www.abc.es/sociedad/abci-hermoso-gesto-unos-alumnos-brasil-profesor-llevaba-trabajando-meses-sin-sueldo-201806091206_noticia.html

Los trajes sacos, también llamados trajes refugios, los fabrica un artesano de origen sirio, Shasho, en Holanda, con material reciclable, y los reparte por los distintos campos de refugiados. Estos trajes multicolor protegen de las inclemencias del duro invierno y evita la muerte por congelación de aquellos que están viviendo en unas condiciones extremas.

Ya ha entregado 500 en Lesbos y le faltan 1000 más. 

Dos años y medio atrás Shasho pisaba Lesbos por primera vez. Entonces no habían carpas ni campamentos. Sólo filas interminables de inmigrantes, como él, esperando para avanzar hacia el interior del continente. Volver ha despertado en él esos recuerdos. Esta vez ha hecho el camino inverso. De Holanda a la isla griega, en donde malviven más de 7.000 refugiados. Entre ellos, al menos, 1.500 niños. Ahmad Shasho, sirio de 35 años, ha emprendido ese viaje para ayudar a sus compatriotas. Como parte de una campaña que Sheltersuit, junto con otras dos empresas sociales, lleva a cabo en Lesbos.

En Alepo, una ciudad que ha vivido situaciones terribles, hay un grupo de personas que se ha mantenido durante todo este tiempo ayudando a quien lo necesitara. Les llaman "azules" por el color de su sudadera, y pertenecen a una orden religiosa, los maristas, que realiza labores humanitarias tanto a favor de los católicos como de los musulmanes.

85 personas entre religiosos y laicos forman esta organización humanitaria "Los maristas azules". Saben que la vida en Alepo ahora sigue siendo triste y dolorosa, pues a las restricciones se unen la pobreza y la falta de esperanza de una población abrumada por la guerra y el desastre.

Siempre se ha dicho que la música es un poderoso instrumento, en este caso para unir pueblos con religiones y culturas distintas y muchas veces enfrentadas.

Ziv Yehezkel construye un puente cultural entre pueblos armado con sus cuerdas vocales. El inesperado enviado especial para unir culturas, que parecen destinadas a odiarse, es un judío religioso que canta clásicos de la música árabe y tiene una legión de seguidores en la filas del enemigo.

Viste con su kipá ritual hebrea y su barba, el jaredi (ultraortodoxo) seduce a los árabes que le ven como uno de los suyos. Junto a la Orquesta Andalusit de Jerusalén y la cantante árabe-israelí Nasreen, Yehezkel derriba barreras de ignorancia y odio en la velada El Cairo-Jerusalén.

La iniciativa "Libros solidarios" tiene como objetivo incentivar la investigación contra el cáncer y la cultura. En los hospitales de Ramón y Cajal y La Paz, en sus vestíbulos, se han instalado unas máquinas expendedoras de libros. Con el beneficio obtenido de las ventas de dichos libros se financiarán diferentes proyectos de investigación contra el cáncer. El proyecto comenzó el 17 de abril.

Los autores y la Fundación Sandra Ibarra donan su parte integramente al proyecto.

En el Hospital Universitario Ramón y Cajal servirán para apoyar, a través de su Instituto de Investigación Sanitaria IRYCIS, a la Unidad de Patología Mamaria, la primera acreditada de la red sanitaria pública madrileña como Unidad de Excelencia en la asistencia a los pacientes con cáncer de mama. En la actualidad está realizando más de una veintena de ensayos clínicos.

En cualquier edad puede surgir el impulso solidario. Así lo ha demostrado Rubén, un niño de 9 años de la localidad valenciana de La Pobla de Vallbona que ha donado los regalos de su primera comunión, un total de 7.000 euros, a un proyecto de la ONG Manos Unidas en la India. El proyecto en cuestión tiene por objetivo hacer mejoras en una casa que acoge actualmente a 60 niñas de entre 4 y 18 años en la ciudad de Guwahati. 

A Rubén le da algo de vergüenza hablar con la prensa, pero a quien le pregunta le dice que está contento de haber donado el equivalente a un centenar de regalos, pero que de momento no tiene pensado salir del país para ir a visitar el centro de acogida del que se ha convertido en benefactor.